¿Quién es este profe arremangado, en jarras y en la última vuelta del camino?

¡Hola! Lo que quieras saber de mí, quizá lo irás conociendo mejor si sigues mi blog. Puedo contarte que soy un profe extenuado que, en los años finales de su carrera, se ha parado en la última curva antes de afrontar la frecta final, y ha echado la vista atrás, a los años recorridos; y luego al frente, a los pocos que aún ha de recorrer, y ha colocado los brazos en jarras, después de arremangarse y comprobar, tras más de treinta años de docencia en Secundaria, que todos los problemas de la Educación en España (y el el mundo occidental) se reducen a uno: la Escuela. Es un único problema, pero un enorme problema: es EL problema por antonomasia.

La Escuela  es una de esas ideas mostrencas que damos por supuestas. Siempre que pretendamos reformarla y no acabar con ella, estaremos errando. Al leer esto, no prejuzgues ideologías en el autor de este blog. Nadie carece de ideología, ni siquiera quien porfía en el empeño de ser apolítico o neutral, pero por ahora no me prejuzgues: ni delirios flower power,  ni menos aún fundamentalismos neoconservadores. Es más, te pido que, en la medida en que ello es posible -y sé que lo es poco-, no prejuzgues en absoluto y me sigas. Irás leyendo algo que, si eres alumno, alumna, profe, padre, madre, personal no docente, técnico o político enredador en Educación, intentes seguir este blog tamquam tabula rasa.

Yo empecé como Profesor Agregado de Bachillerato. De la noche a la mañana, un día el B.O.E. me convirtió es Profesor de Enseñanza Secundaria, del mismo modo que poco después me adscribió, también de la noche a la mañana, a la Comunidad Autónoma en la que en ese momento estaba -Madrid-, después de haber peregrinado, en expectativa de destino durante casi diez años, por varias otras comunidades. 

¿Díré que la vida es un soplo, que veinte años no es nada y treinta tampoco, que cuando te quieres dar cuenta... etc? Sí, dicho queda. También que de la noche a la mañana se adquiere la conciencia de queda muy poco y ahora ya no son los otros, esos otros, los viejos, los que se van a jubilar en dos o tres años, sino uno mismo. Ahora, precisamente ahora que estoy, sí,  extenuado pero empezando a comprender las cosas. Para contarlas, y para contribuir a lo que he entendido que debería de ser el futuro, empieza profeenjarras.com y su vehemente deseo, que habrá de cumplirse lentamente, y no a la voz de "ar!": Delenda Schola!

No creo necesarios, ahora, más datos míos, pero si me sigues, irán cayendo.